La actividad física juega un papel fundamental en el mantenimiento de un estilo de vida saludable. En primer lugar, el ejercicio regular ayuda a controlar el peso corporal y prevenir la obesidad, que es un factor de riesgo para muchas enfermedades crónicas como la diabetes y las enfermedades cardíacas.
Además, la actividad física fortalece los músculos y los huesos, mejora la resistencia cardiovascular y promueve una mejor calidad del sueño. En resumen, hacer ejercicio de forma regular no solo contribuye a mantener un peso saludable, sino que también beneficia nuestra salud en general, tanto física como mentalmente.